Maisa
Incoherencia a flor de piel
lunes, 31 de agosto de 2015
Llegó - 08/05/2000
Llegó en una noche fría de invierno,
junto con la brisa del anochecer.
Llegó a casa, entró mirando de nuevo a su familia y prosiguió,
entró en el cuarto, y lo encontró igual,
como lo había dejado hacía ya dos años.
Tiró su pequeño equipaje en el piso, junto a la cama,
y se acostó; se quedó profundamente dormido. - Maisa
SUEÑOS - 29/11/98
Esa noche el cielo ocupado de estrellas,
caía sobre tus hombros,
y mis luceros sobre la luna llena,
atravesando la avenida de tus simientes y llenando de amor,
las carreteras de tus montes. - Maisa
28/04/2000
Se acerca el ocaso, con el viento frío del norte,
mientras las aves vuelan a su nidos en bandadas,
vuelan libres como la brisa de la mañana...
los árboles murmuran canciones mientras oscurece, y la vida llega a sus ramas.
El silencio se apodera de la noche azul, y la soledad duerme profundamente en el lago de los sueños.
- Maisa
Peligro
Aquella tarde en medio de la brisa suave que caía,
salimos con el temor de nunca regresar,
sin saber, si aquel día, sería el último de nuestras vidas...
- Maisa
sábado, 15 de agosto de 2015
Aquella Tarde
Aquella tarde se encontraba sola… sentada en el banco de parque, miraba con sorpresa todo aquello que rodeaba su vida. Parecía no haber salida, se sentía sola y presentía el peligro y la muerte. Pasaba el tiempo mientras la brisa movía el cabello de aquella joven. Miró al cielo, sus ojos negros; negros como el ébano, vieron el azul del infinito.
Esa noche salió la luna
Esa noche salió la luna, salió de su escondite, porque hacía unos días que temía de ti, se había escondido detrás de una inmensa montaña, y junto a un río se quedó a dormir.
Mientras dormía tranquila, el río murmuraba suave una linda canción, pero ella tan tranquila estaba que no despertó.
Duré noches buscándola, y comenzaba el alba cuando la encontré. Estaba profunda, mientras el río cantaba su beautiful song.
Me senté a su lado, diciéndole suavemente que volviera.
Por esto, aquella noche salió, llena de un resplandeciente azul, iluminando de nuevo mi camino a seguir. Pero aquella noche que la encontré, no sólo le pedí que volviera, le dije que tú seguirías escribiendo los más bellos versos para ella, y que no pensabas olvidarla como me olvidaste a mí
Porque sin ella tú no serías nada, y ella sin ti, sería un astro sin luz.
Yo, no pido que te acuerdes de mi, ella será el motivo de mi inspiración, sólo viéndola seré feliz.
Maisa
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